Acerca de Nosotros
Iglesia Cuadrangular
Misión
- Extender el Evangelio de Jesucristo desarrollando la obra del reino de Dios en los aspectos espirituales y sociales en las diferentes culturas dentro y fuera del país bajo la dirección del Espíritu Santo. Mateo 28:19-20
Visión
- Que en toda provincia, cantón y distrito de Costa Rica; haya una Iglesia Cuadrangular saludable capaz de reproducirse en el Nombre de Jesucristo. 1 Gálatas 4:19, Juan 15:2
Nuestro lema
- Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Hebreos 13:8
Logo de la Iglesia Cuadrangular

- Cristo Salva (la cruz): Él nos salvó de nuestros pecados, quitándolos a través de su sacrificio en la cruz. Y haciéndonos santos y sin mancha delante de Dios.
- Cristo Sana (la copa): El quitó toda dolencia y enfermedad, como está escrito: “Por Sus llagas hemos sido sanados”.
- Cristo Bautiza (la paloma): Él prometió enviar el Espíritu Santo a todos los que lo pidieran. Para ser llenos aquí en la tierra de toda la plenitud y bendición de lo alto.
- Cristo viene (la corona): ÉL es Rey de reyes y Señor de señores y pronto establecerá su reino y todas las naciones le servirán y obedecerán. Y nosotros, su iglesia, reinaremos con Él.
Bandera de la Iglesia Cuadrangular

La bandera de la Iglesia Cristiana Cuadrangular consta de cuatro franjas de colores Morado, Azul, Amarillo y Rojo. Un cuadro Blanco donde va superpuesta la Cruz símbolo de la crucifixión de nuestro señor Jesús y sobre ella el número cuatro para representar la doctrina Cuadrangular.
El color MORADO significa El Rey Venidero. Representa la majestad de nuestro Señor y nos habla de un Rey. Mateo 25:31.
El color AZUL significa Sanidad Divina. Es el color del cielo. Jesucristo es el médico divino, porque Él es el hombre celestial. 1° Pedro 2:24
El color AMARILLO significa el Espíritu Santo. Representa el fuego del Espíritu Santo. El fuego celestial es como de “ámbar”. Ezequiel 1:27.
El color ROJO significa Jesucristo el Salvador. Representa la Sangre preciosa de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, siempre recordándonos que “Sin derramamiento de sangre no se hace remisión”. Colosenses 1:20.